“De mi vida te di lo más querido, pero tú me olvidaste en otros brazos... hoy me arrepiento de ese tiempo que he perdido queriéndote sin esperanza...”
Una historia nacida en el campo, formada con esfuerzo, fortalecida por la disciplina militar y proyectada hacia la tecnología, la educación y la innovación.
Ser exmilitar no es solo una etapa: es disciplina, respeto, lealtad, resistencia y carácter para enfrentar la vida.
De un recinto de la provincia Bolívar al mundo de la ingeniería, la docencia, la tecnología y la comunicación digital.
Nací en un recinto de la provincia Bolívar, hijo de padre agricultor y madre ama de casa.
Mi primer trabajo fue cuidar vacas y ayudar en la agricultura. Ahí aprendí esfuerzo, humildad y responsabilidad.
Fui estudiante de colegio y me gradué en Ciencias Físico Matemáticas.
Ingresé al Ejército Ecuatoriano y obtuve el grado de soldado de reserva en artillería antiaérea.
Hoy soy ingeniero, apasionado por la tecnología, la educación, los sistemas, el desarrollo web y la transformación digital.
Mi carácter se formó entre el campo, la familia, el estudio, la disciplina y la lucha diaria.
A quienes se esfuerzan cada día: los que trabajan el campo, la calle y luchan por sus familias.
Mi madre y mi padre representan sacrificio, amor, dignidad y ejemplo de vida.
Detesto el maltrato, la superioridad falsa, la humillación, la falsedad y la hipocresía.
La valentía no es no tener miedo; es avanzar con respeto, firmeza y propósito.
Me gustaba desarmar aparatos eléctricos. Esa curiosidad se convirtió en pasión por la tecnología, los sistemas y la innovación.
Me gusta el ecuavolley y soy hincha de El Nacional, con orgullo, pasión y fidelidad deportiva.
Me gusta la conducción y un sueño que no he alcanzado es pilotear un avión de combate SU-57.
Esta web representa una vida construida con trabajo, disciplina, familia, estudio, valentía y amor por servir. No se trata solo de llegar lejos, sino de recordar de dónde venimos.